miércoles, 22 de junio de 2011

COMUNICADO CONVENIO: NUNCA QUISIERON LA UNIDAD SINDICAL

Esta es la realidad: Comisiones Obreras y la UGT nunca quisieron la UNIDAD SINDICAL en la negociación del Convenio Colectivo. Si la hubieran querido hubieran propuesta al resto de fuerzas sindicales negociar una plataforma reivindicativa de mínimos, antes del comienzo de la negociación hace año y medio. Si la hubieran querido no participarían en reuniones secretas y en propuestas de acuerdos fuera de la mesa legal de negociación. Si la hubieran querido habrían contestado a la carta que desde la USO les hemos remitido proponiendo una plataforma de mínimos innegociables y la unidad sindical en la negociación. Nunca quisieron la UNIDAD SINDICAL. Y nunca la quisieron para tener “las manos libres” a la hora de realizar reuniones secretas con los representantes de la patronal. Para prolongar durante año y medio la negociación perjudicando a los trabajadores. Para firmar lo que a ellos les convenga aun cuando nos perjudique a todos. Nunca quisieron la UNIDAD SINDICAL, y desde USO seguiremos publicando las pruebas de este gran fraude a los trabajadores.

USO se compromete a apoyar LA UNIDAD SINDICAL y cualquier movilización bajo una PLATAFORMA de mínimos innegociables.
Por una huelga de 48 horas que paralice toda la atención telefónica del país: UNIÓN SINDICAL OBRERA.

COMUNICADO CONVENIO: LA ÚLTIMA REFORMA LABORAL DEL GOBIERNO NO ES DE APLICACIÓN EN ESTA NEGOCIACION.

NEGOCIACION DEL CONVENIO COLECTIVO: LA HORA DE LA VERDAD…

Durante año y medio los sindicatos mayoritarios presentes en la mesa del convenio colectivo, en acuerdo con la patronal, han estado dando largas a la negociación. El objetivo compartido era que pasara el tiempo, con la intención de ir incluyendo todas las reformas laborales que el Gobierno ha ido aprobando en perjuicio de los trabajadores, escudándose en la crisis. Dilatar de forma pactada la negociación durante año y medio nos ha perjudicado gravemente: no hemos cobrado el 4% de atrasos por el año 2010, no tenemos subidas salariales para el 2011 y el 2012, nos quieren aplicar el ERE exprés para despedirnos a fijos y temporales cuando y como las empresas quieran.
Ahora llega la hora de la verdad. El Gobierno ha aprobado el anteproyecto de Ley de Reforma de la Negociación Colectiva. Tiempo habrá de analizar su contenido y las repercusiones que sobre los trabajadores de nuestro sector va a tener. Lo que hoy importa es el informaros a todos de que, afortunadamente, lo estipulado en ese ante-proyecto, si su redactado no varía en el Parlamento, NO ES DE APLICACIÓN EN LA NEGOCIACION EN MARCHA DE NUESTRO CONVENIO COLECTIVO.

Según lo establecido en la Disposición transitoria primera de ese ante-proyecto las normas contenidas en el mismo sobre legitimidad para negociar y sobre flexibilidad negociada interna en las empresas, así como los diversos plazos estipulados, no son de aplicación a las negociaciones en marcha. Si alguien afirma lo contrario estará mintiendo y estafando a los trabajadores. Si alguien pretende incluir o incluye en el nuevo convenio lo legislado en esta reforma, que perjudica gravemente los intereses de los trabajadores, será por qué se hayan vendido a los intereses de la patronal una vez más.

ESTA VEZ NO NOS VAN A ENGAÑAR.

POR UNA PLATAFORMA CONJUNTA DE MINIMOS INNEGOCIABLES:
- Pago inmediato del 4% de atrasos por el año 2010 l
- Subida Salarial del IPC real+1.25% para el 2011
- Subida Salarial del IPC real+1.50% para el 2012
- NO rotundo al ERE exprés: eliminación del artículo 17 del convenio, nueva redacción del artículo 18 donde se garantice la antigüedad
- Redefinición de categorías y funciones.


USO se compromete a apoyar LA UNIDAD SINDICAL y cualquier movilización bajo esta PLATAFORMA de mínimos innegociables.
Por una huelga de 48 horas que paralice toda la atención telefónica del país: UNIÓN SINDICAL OBRERA.

jueves, 16 de junio de 2011

ARTÍCULO: COPIAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA

otro artículo periodístico sobre la reforma de la Negociación Colectiva, conciso, claro y sobre todo, y a nuestro entender, tremendamente franco.Lleva como título
SALVAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA,y ha sido publicado también en el periódico Público en su edición del pasado viernes dias 10 de Junio, su autor es Isaac Rosa.

SALVAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA

“Con la reforma se salvan algunos muebles, como la ultraactividad, aunque muchos otros puntos son mejorables.” -Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical de CCOO-


Cuando le preguntaban ayer al ministro de Trabajo a quién quiere más, si a papá o a mamá, a los sindicatos o a la patronal, él juraba que a los dos por igual, y que la reforma de la negociación colectiva es un punto de equilibrio.

Sin embargo, la patronal y sus medios afines han lanzado la consigna de que es una reforma dictada por los sindicatos, a su medida. Los propios sindicatos, aunque lo niegan, reconocen que “se salvan algunos muebles”, lo que equivaldría a darse con un canto en los dientes en los tiempos regresivos que corren.

Que la patronal se muestre decepcionada es lo habitual, y no dice mucho de a quién beneficia la reforma, pues para los empresarios la mejor negociación colectiva es la que no existe, la que no es colectiva. Para ver quién gana con esta reforma, hay que ver de dónde partían unos y otros cuando se sentaron a hablar.

El problema, que ya hemos visto en otras negociaciones, es el punto de partida de cada parte. Cada vez que se abre una mesa de diálogo, los empresarios se presentan con su programa de máximos, y a partir de ahí van rebajando sus exigencias. En cambio los sindicatos dejan en casa sus máximos y acuden a la defensiva, a intentar no perder mucho, porque saben que toda reforma siempre es a peor y se han convencido de que su papel es limitar los daños. Ya pasó con las pensiones: hubo acuerdo, recortaba derechos, pero los sindicatos se defendieron diciendo que gracias a ellos no había sido peor.

Por eso toda reforma siempre está más cerca de los intereses empresariales, por muy alejada que esté de sus máximos. También esta reforma, al introducir más flexibilidad, por poca que sea; facilitar el descuelgue, por poco que se facilite; o dar peso a los convenios de empresa. Sin olvidar que aún puede empeorar en su paso por el Congreso.

Mientras unos piensan en salvar los muebles, los otros quieren derribar la casa. Y al final, como ahora, acaban salvando unos cuantos muebles y la vajilla, y parece hasta una victoria, mientras la piqueta va poco a poco convirtiendo en escombro el edificio. Con ellos dentro.

ARTICULO: LA REFORMA PENDIENTE

Estimados compañeros y compañeras:

Dentro de la pluralidad e independencia política de la que se siente tan orgullosa esta Sección Sindical, lo que nos permite publicar cualquier artículo de cualquier medio de comunicación, os dejamos un artículo periodistico que a nuestro juicio dice verdades cómo puños. El artículo de llama "La Reforma pendiente" , ha sido publicado en el diaro Público en su edición del viernes 10 de Junio y su autor es Juan Carlos Escudier


LA REFORMA PENDIENTE

Salvo en las novelas de intriga, lo habitual es que las cosas terminen siendo lo que parecen. Parecía un disparate que la solución al problema del paro fuera una reforma laboral que abarata el despido, teniendo en cuenta que desde el inicio de la crisis las empresas no hicieron otra cosa que despedir con gran éxito de crítica y público. El balance de la medida, aprobada por decreto en junio del año pasado, se resume en lo siguiente: en esa fecha había 4.645.500 desempleados; nueve meses después los parados rozan los cinco millones para una población activa prácticamente idéntica. Se dijo también que la reforma consagraría la contratación indefinida, que no ha hecho sino disminuir mientras aumentaba la precarización.

Vista la película, llega ahora en versión negociación colectiva, donde se parte nuevamente de un principio equivocado. ¿Se crearán puestos de trabajo permitiendo que las empresas se descuelguen por norma de los convenios sectoriales y se ahorren las horas extrordinarias flexibilizando la jornada de trabajo o tan sólo se conseguirá reducir sus costes? Adivinen la respuesta.

La primera condición para crear empleo es el crecimiento, y no se puede crecer si el único objetivo de la política económica es la reducción del déficit. Estamos en un bucle sin salida. Sin gasto no hay consumo, y sin éste no hay producción, que es lo que genera empleo. A medida que aumenta el paro, se reduce el consumo y la producción, lo que genera más paro y vuelta a empezar. En otras circunstancias se podría convivir con un sector público autista, pero cuando las empresas privadas no tienen acceso al crédito, cobran tarde y mal, entre otras cosas porque las administraciones están tiesas y pagan a un año vista en el mejor de los casos, esperar que contraten es un auténtico delirio.

En otras palabras, no se puede soplar y sorber la sopa al mismo tiempo. Como no somos Grecia, mirémosla desde lejos: tras un año del plan de ajuste, el desempleo ha pasado del 12 al 16%. ¿Conclusión? Lo que hay que reformar estructuralmente no es el mercado de trabajo ni los convenios sino esta política económica.

lunes, 13 de junio de 2011

ARTICULO: LA REFORMA PENDIENTE

Estimados compañeros y compañeras:




Dentro de la pluralidad e independencia política de la que se siente tan orgullosa esta Sección Sindical, lo que nos permite publicar cualquier artículo de cualquier medio de comunicación, os dejamos un artículo periodistico que a nuestro juicio dice verdades cómo puños. El artículo de llama "La Reforma pendiente" , ha sido publicado en el diaro Público en su edición del viernes 10 de Junio y su autor es Juan Carlos Escudier




LA REFORMA PENDIENTE.

Salvo en las novelas de intriga, lo habitual es que las cosas terminen siendo lo que parecen. Parecía un disparate que la solución al problema del paro fuera una reforma laboral que abarata el despido, teniendo en cuenta que desde el inicio de la crisis las empresas no hicieron otra cosa que despedir con gran éxito de crítica y público. El balance de la medida, aprobada por decreto en junio del año pasado, se resume en lo siguiente: en esa fecha había 4.645.500 desempleados; nueve meses después los parados rozan los cinco millones para una población activa prácticamente idéntica. Se dijo también que la reforma consagraría la contratación indefinida, que no ha hecho sino disminuir mientras aumentaba la precarización.

Vista la película, llega ahora en versión negociación colectiva, donde se parte nuevamente de un principio equivocado. ¿Se crearán puestos de trabajo permitiendo que las empresas se descuelguen por norma de los convenios sectoriales y se ahorren las horas extrordinarias flexibilizando la jornada de trabajo o tan sólo se conseguirá reducir sus costes? Adivinen la respuesta.

La primera condición para crear empleo es el crecimiento, y no se puede crecer si el único objetivo de la política económica es la reducción del déficit. Estamos en un bucle sin salida. Sin gasto no hay consumo, y sin éste no hay producción, que es lo que genera empleo. A medida que aumenta el paro, se reduce el consumo y la producción, lo que genera más paro y vuelta a empezar. En otras circunstancias se podría convivir con un sector público autista, pero cuando las empresas privadas no tienen acceso al crédito, cobran tarde y mal, entre otras cosas porque las administraciones están tiesas y pagan a un año vista en el mejor de los casos, esperar que contraten es un auténtico delirio.

En otras palabras, no se puede soplar y sorber la sopa al mismo tiempo. Como no somos Grecia, mirémosla desde lejos: tras un año del plan de ajuste, el desempleo ha pasado del 12 al 16%. ¿Conclusión? Lo que hay que reformar estructuralmente no es el mercado de trabajo ni los convenios sino esta política económica.

ARTÍCULO: SALVAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA

Y otro artículo periodístico sobre la reforma de la Negociación Colectiva, conciso, claro y sobre todo, y a nuestro entender, tremendamente franco.Lleva como título
SALVAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA,y ha sido publicado también en el periódico Público en su edición del pasado viernes dias 10 de Junio, su autor es Isaac Rosa.

SALVAR MUEBLES MIENTRAS SE CAE LA CASA

“Con la reforma se salvan algunos muebles, como la ultraactividad, aunque muchos otros puntos son mejorables.” -Ramón Górriz, secretario de Acción Sindical de CCOO-


Cuando le preguntaban ayer al ministro de Trabajo a quién quiere más, si a papá o a mamá, a los sindicatos o a la patronal, él juraba que a los dos por igual, y que la reforma de la negociación colectiva es un punto de equilibrio.

Sin embargo, la patronal y sus medios afines han lanzado la consigna de que es una reforma dictada por los sindicatos, a su medida. Los propios sindicatos, aunque lo niegan, reconocen que “se salvan algunos muebles”, lo que equivaldría a darse con un canto en los dientes en los tiempos regresivos que corren.

Que la patronal se muestre decepcionada es lo habitual, y no dice mucho de a quién beneficia la reforma, pues para los empresarios la mejor negociación colectiva es la que no existe, la que no es colectiva. Para ver quién gana con esta reforma, hay que ver de dónde partían unos y otros cuando se sentaron a hablar.

El problema, que ya hemos visto en otras negociaciones, es el punto de partida de cada parte. Cada vez que se abre una mesa de diálogo, los empresarios se presentan con su programa de máximos, y a partir de ahí van rebajando sus exigencias. En cambio los sindicatos dejan en casa sus máximos y acuden a la defensiva, a intentar no perder mucho, porque saben que toda reforma siempre es a peor y se han convencido de que su papel es limitar los daños. Ya pasó con las pensiones: hubo acuerdo, recortaba derechos, pero los sindicatos se defendieron diciendo que gracias a ellos no había sido peor.

Por eso toda reforma siempre está más cerca de los intereses empresariales, por muy alejada que esté de sus máximos. También esta reforma, al introducir más flexibilidad, por poca que sea; facilitar el descuelgue, por poco que se facilite; o dar peso a los convenios de empresa. Sin olvidar que aún puede empeorar en su paso por el Congreso.

Mientras unos piensan en salvar los muebles, los otros quieren derribar la casa. Y al final, como ahora, acaban salvando unos cuantos muebles y la vajilla, y parece hasta una victoria, mientras la piqueta va poco a poco convirtiendo en escombro el edificio. Con ellos dentro.